Traducción del portugués de Joan Casas.

 

Música.

Luces rasantes, ámbar, iluminan la escena, un aire antiguo. Foco cenital sobre Medea que, acostada sobre las almohadas, duerme. Abre los ojos de repente. Mira a un lado, luego al otro.

Llama:

MEDEA. Jasón.

(En tono normal. Silencio. Se vuelve hacia el otro lado, lentamente, llama:)

Jasón.

(Voz más grave. Silencio)

Jasón se ha marchado.

(Seca)

(Oscuro. Medea en el lateral derecho de la escena. Conversa con un Jasón imaginario.)

MEDEA. Jasón.
Sí. Diferente.
¿Qué mirada es ésta?
Esta mirada que ya no me busca.
Ven, Jasón.
Quiero verte de cerca. (Pausa)
¿Dónde? (Ruptura)
Yo / me voy contigo. (Pausa)
¿Por qué? ¿Será que no hay nadie que pueda cuidar de nuestros hijos?
¿Será? (Pausa)
¿Qué guerra es ésta que nunca termina?
¿Será que los hombres no se entienden entre sí?
¿Será?
Entonces.
¿Por qué no vuelves?
(Ruptura) Vuelve.
Jasón.
¿Qué olor es este?
¿Qué olor a guerra es éste? (Pausa)
Pues si éste es el olor de la guerra, YO quiero luchar. (Pausa)
¿Qué mirada es ésta, Jasón?
Parece que soy toda luz.
Tu pupila se contrae. Se dilata.
¿Acaso será miedo? (Pausa)
¿Será?
¿Será que también pueden brotar palabras duras de bocas como la mía?
¿Será precioso, hombre mío?
Dime. (Pausa)
Te puedo oír, aunque estés lejos.
Di, (Pausa)
di qué es para que yo me retuerza por el suelo,
me debata,
me golpee el vientre,
me rasgue las muñecas con los dientes.
(Ruptura)
No.
No es tan sencillo como tú dices
Jasón.
Mira estas manos.
Son mías, Jasón. Y aún conservan el último contacto
con tu cuerpo de hombre
mío.
-Pronto estaré muerta- (Ruptura)
Tus hijos crecen.
Un día, no podrás reconocerles.
-¿Y yo? ¿Jasón?- (Ruptura)
En cuanto a mí,
estaré muerta. (Pausa)
Vete. (Pausa)
Te quieres ir, vete.
Pero no vuelvas, Jasón.
No vuelvas más porque me ahogo.

(Recobrándose, siniestra. Se desplaza hacia el otro extremo de la escena)

MEDEA. Jasón,
Jasón.
Si mi locura no cesa,
como dices tú,
es porque estoy realmente loca.
Soy casta.
Soy infeliz.
-Ah- (Ruptura)
no quiero / tu / compasión. ¡Llévate
esta
compasión tuya
al infierno, Jasón!
Al infierno.
No discutiré más contigo.
Basta de palabras… ¡tantas!
Para un solo sentimiento.
Tu cólera sería mil veces mayor que la mía si
por una sola vez te dejase yo. (Pausa)
Siento el gusto del veneno.
Ah, Jasón,
prueba mi veneno.
Un solo trago te quemará la garganta, los intestinos.
Mi único deseo:
Tu muerte.

(Oscuro. Se desplaza al lado izquierdo de la escena)

MEDEA. Tengo la poción.
Un sorbo, Jasón.
Basta un sorbo del elixir
y las puertas de otros mundos se abrirán.
Señor / mío.
Callar para siempre tu boca.
-Tu boca- (Ruptura)
(Se tapa la boca)
Esta boca. Boca hábil para hablar. Mi castigo.
Oír todas tus palabras.
¡Tantas! Para un hombre solo.
-El modo como me hablabas al oído- (Ruptura)
¡Tantas palabras! Que yo,
yo guardé en una caja.
Acerca de como servía yo a tus proyectos de matrimonio
Acerca de como soy
Bárbara (Pausa)
En esta (Pausa)
¡Civilización!
Acerca de como es mejor amar a una reina
en un lecho
real.
¡Parece
real!
(Ríe)
¡No! No pago tan caro para tener a mi lado un hombre.
-Ni siquiera a ti, Jasón- (Ruptura)
Tú me insultas.
Me menosprecias.
¡Jasón! (Abre la boca como en un grito)

(Oscuro. Se desplaza hacia el otro lado)

MEDEA. La cabeza, en este momento, enloquece.
Hay mucha sangre en el corazón.
Todavía late. (Se da la vuelta. Mecánicamente)
Late. Late. Late. Late. Late. Late.
(Escucha a lo lejos) ¿Todavía?
late.
Increíble, ¿no? (Ruptura)
¡Late!
Recuerdo tus palabras,
Jasón
-Tantas- (Ruptura)
¿Por qué ocultar a tu otra mujer?
¿Por qué no traes aquí a esta mujer?
¿Para que
como en un espejo,
yo vea una vez más que
no soy capaz de reconocer
mi propio rostro?
¡Tu mujer
soy yo?
Jasón, tu mujer soy yo,
¡Créeme!
¡No!¡No te quiero! ¡Apártate de mí!
¡Siento asco! ¡Hueles mal!
(Seca) ¡Vete!
(Silencio)
-Vete- (Ruptura)
(Frágil) Jasón,
Jasón.
Mira qué nos ha hecho el tiempo. (Pausa)
Esta mirada tuya
así
vuelta hacia el suelo. Perdida en el vacío.
¿Qué has perdido?
Este corazón mío:
sólido.
Piedra.
Ah, Jasón, el veneno no te basta.
-quiero hacer el amor, pero el brillo del puñal llega a ser
irresistible- (Ruptura)
Quiero matarte un poco cada día
enterrando hasta la empuñadura
una sola hoja
un solo brillo
-cuántas palabras para un solo
gesto- (Ruptura)
Una sola palabra te confundirá, hombre mío,
Basta
una.

(Oscuro. El sueño, desde el fondo del escenario)

MEDEA. He tenido un sueño:
-Hijos míos- (Ruptura)
Un sueño pesado.
-había dos ojos.
ojos pequeños- (Ruptura)
No recuerdo qué era.
-un cuerpo delgado, largo- (Ruptura)
Había una luz, en medio de la oscuridad.
-cada vez más ese cuerpo se acercaba,
reptando sobre mi cuerpo- (Ruptura)
Y creo que fue cuando finalmente, vi.
-Una víbora se enroscaba
en mis piernas
un cuerpo helado,
dos dientes,
dos ojos,
dos cuerpos.
Frío.
Caliente.- (Ruptura)
De la culebra, un brazo,
mi mano.
-Y me mordió el pecho- (Ruptura)
¡Hijos míos!
-peor que morir,
tan sólo el disgusto por la vida- (Ruptura)
¡Jasón!
-Si fui yo quien les dio la vida,
también seré yo quien les mate-
¡Hijos míos!
-¡AH!- (Ruptura)
Para nada les alimentaré
Les di mi leche
ahora, en el pecho,
el veneno.
-¿La culebra?- (Ruptura)
Sí, soy yo.
– ¿Medea?- (Ruptura)
No me comí mi placenta
Quiero devorar mi creación
la
nuestra,
Jasón.
Duermen,
los
pobres
inocentes.
Para nada
los dolores
del parto.
-y por dos veces los tuve- (Ruptura)
Llévate, Jasón.
Llévate estas cajitas.
Mi regalo
de
bodas.
Esta cajita de palabras.
-¡Tantas!- (Ruptura)
Que tú me diste
-¡Tantas!- (Ruptura)
Que no supe
como
olvidar
-¡Tantas!- (Ruptura)
Dile a ella,
a esta amante
tuya,
que la abra con cuidado.
Son tantas palabras,
Jasón,
Tantas.
-Yo sufro, aunque desesperadamente, vivo- (Ruptura)
Ay de mí (Pausa)
Ay de mí una vez más. (Ruptura)
Y más aún.

(Oscuro. Ahora Medea vuelve al lugar donde todo empezó. Habla de nuevo con el Jasón imaginario.)

MEDEA. (Fría) ¡Jasón! (Pausa)
No. Estaba hablando sola. Pensaba en voz algo. (Pausa)
Están… durmiendo.
Es tarde, Jasón.
-¡Se acabó!- (Ruptura)
Entra, Jasón.
Te quiero ver de cerca.
– Se va a acabar- (Pausa)
¿Qué mirada es ésta, Jasón?
¿Qué ya no
me
busca? (Pausa)
¿Qué olor es éste?
-Se tiene que acabar.
Es el fin -(Ruptura)(Pausa)
¿Qué guerra es ésta,
que nunca termina?
¿Será que
los
hombres
no se
entienden
entre sí?
¿Por qué será? (Pausa)
-¡Necesito acabar con esto!- (Ruptura)
¿A dónde vas, Jasón?
Ah, sí.
¿A
la
Guerra! (Pausa)
Yo
vengo
contigo. (Pausa)
Jasón,
¡Jasón!
(Música)
Jasón se ha marchado.
Siempre ha sido
así
(Abre la boca como si fuera a gritar)

(Oscuro. Se enciende la luz y Medea está en el lateral izquierdo del escenario)

MEDEA. ¡Jasón!

(Oscuro. Se enciende la luz. Medea se encuentra ahora en el fondo de la escena.)

MEDEA. ¡Jasón!

(Oscuro. Se enciende la luz. Medea ahora en el proscenio)

MEDEA. (Fría) ¡Jasón!

(Oscuro. La luz sube. Poca luz. Ella regresa al techo. Se acuesta. Mira hacia un lado, casi inaudiblemente:)

MEDEA. ¡Jasón!
(Hacia el otro lado) Jasón.
(Hacia el frente) Jasón.

(Una de las manos, que descansaba sobre el corazón, es retirada al rato por la otra mano. Se cruzan, Medea cierra los ojos lentamente, la luz desciende, asciende la música.)

(El mar. Jasón en el barco. Rema. Empuja el barco con una enorme vara de bambú. Un islote.)

JASÓN. Yo vine a conocer el mar. (Pausa)
Ven.

(Oscuro. Jasón en el fondo del barco. Rema lentamente, como siempre, contra la corriente del río, este lujo del tiempo, busca en la memoria el rostro de su mujer. No lo recuerda.)

JASÓN. Ven a conocer el mar,
mujer
mía.

(Oscuro. Jasón, en la proa, sigue navegando sobre el agua. El tiempo disminuye, la búsqueda aumenta. El viento toca una música ene l bambú que empuja el barco. Esto recuerda el puerto y preanuncia / su partida, inmediatamente después de su llegada.)

JASÓN. Y esta búsqueda en el vacío.
(Levanta el bambú como una lanza)
Mujer mía,
vengo de una guerra.
Mi cuerpo,
mis heridas,
te piden
a ti.
Una lucha imaginaria,
como si tuviera un enemigo.
Finalmente, entre nosotros no
había más que hombres.

(La lanza debe ser elevada en alto y permanece así, suspendida en el aire, durante todo el párrafo.)

Ah, tanto que contar.
La falta de una mujer
un un campo de batalla.
-Cuando nos encontremos
nuevamente, uno de nosotros
estará en la tumba- (Ruptura)
Ah, tanto que contar.
Cuantos paisajes
de los más diferentes colores
que se puedan pintar.
Una tierra roja. (Pausa)
Ninguna lluvia para protegernos.
Y la falta de nuestras mujeres. (Pausa)
Sí, cuando nos encontremos de nuevo,
mujer mía,
tendré todas esas cosas
que contar.
Tendré también millares de
cabezas muertas,
ojos abiertos,
todas
en un vaso
para mostrarte.
Traigo la victoria
sobre
mis
hombros.
-Anchas espaldas,
nariz elegante-
Tendré
tanta que
contar. (Pausa)

(Agarra nuevamente el bambú)

Si pudiera ver tus ojos,
en los míos,
tal vez
podría
contar.

(Oscuro. Sigue navegando. Encuentra a un segador. Acaso sabría el paradero de su mujer)

JASÓN. (Llamando)
Segador.
Soy extranjero, aquí.
Busco a mi mujer.
¿Su nombre? (Pausa)
No, no lo sé.
No
lo
recuerdo. (Pausa)
¿Cómo?
No sé.
Negros, creo,
o blancos,
¿o negro dentro de lo blanco? (Pausa)
No sé.
Creo que uno.
Era pequeño cuando me fui.
¿O eran muchos?
No lo sé. (Pausa)
No sé nada más. (Pausa)
El segador
corta el
trigo.
El
viento
se lleva
su
sombrero. (Pausa)
Al
otro lado
del río
vive
una mujer,
una hechicera.
Ella sabrá.
Ella buscará
en los oráculos,
en la sangre,
el
lugar
donde se encuentra
mi
mujer
El segador
tiene miedo
de la
hechicera (Pausa)
¿Loca? (Pausa)
Sí, loca. (Pausa)

(Se detiene. Levanta el bambú como si fuera a atacar al enemigo.)

Necesito encontrar a esta…

(Oscuro. Jasón ve dos ojos en el río. Son las almas, las culebras, guardianas del río. De espaldas. Poca luz, que ilumina el cerebro, los hombros y parte de la espalda)

JASÓN. Veo la casa de la bruja. (Pausa)
Dos torres
Dos ventanas
dos ojos. (Pausa)
Dos ojos pequeños en la oscuridad. (Pausa)
Dos pequeñas venas y dos pequeños deseos.
Pequeños juegos, pequeñas trampas.

(Surge una culebra por encima del hombro derecho de Jasón y va bajando por su espalda. Al final trata de desprenderse de ella levantándola en alto)

Pequeños amores, pequeños vicios.
Pequeñas pasiones pequeños gritos pequeños gemidos pequeños susurros pequeños rincones vacíos pequeñas alamedas pequeños atajos pequeños caminos pequeñas semejanzas pequeños trechos pequeños peligros pequeñas relaciones pequeños triunfos pequeñas negaciones pequeñas acciones pequeñas oraciones pequeños dioses pequeños intereses pequeñas almas pequeño cielo pequeña vida pequeña boca pequeñas palabras pequeñas verdades pequeñas pérdidas pequeño mundo / pequeños sonidos pequeño yo (en un susurro) pequeño yo pequeño yo…

(La luz desciende lentamente, tragándose su pequeño cerebro)

(Jasón llega a la casa de la hechicera: Medea. Llama a la puerta, al hacerlo empieza a recordar pequeños instantes. Se detiene. neblina)

JASÓN. Este olor. (Pausa)
¿Será que? (Pausa)
Lo siento mucho,
me voy
a casar.
He perdido tu rostro
se cayó al río,
sin darme cuenta. (Pausa)
Amo
a otra
mujer.
Llegué a este punto
desde donde te digo
la verdad,
desde donde
no te miento más.
-Tantas cosas que contarte- (Ruptura)
Así
llegamos
Al final,
mujer / mía.

(Va a llamar de nuevo)

Sí, lo sé,
tu nombre es Medea,
ése es tu olor. No
tengo miedo Medea.
Tu nombre me ahoga.
Mi boca se desfigura,
los dientes empiezan a caer.
Sobró la lengua,
para contar la historia.
No puedo regresar
ahora.
El río
es un camino
fue allí
donde vi
mi destino.
No, no sé quienes son mis hijos,
no les amo.
¿Por qué debería amarles
si no se quienes son?
Son hijos
míos.
No tengo nada que decir. (Pausa)
Regresa a tu cueva.
Da media vuelta
de nuevo. (Pausa)
Yo te traje a las ciudades
igual como tu padre te trajo al mundo. (Pausa)
-Di que me odias,
por lo menos eso- (Ruptura)
¡Escucha! (Pausa)
Tengo unas ganas incontrolables de
estrangularte
ahogarte
entregarte al abismo.
No tienes otra forma de escapar
si no
satisfacer mi voluntad.
Quédate. (Pausa)
Basta de palabras. (Pausa)
Los perros me vuelven loco
con sus ladridos
y los caballos a la carrera
que se hieren
en su galope.
Vámonos.
Estoy listo. (Pausa)
Hechízame.

(Oscuro. Vuelve a navegar, como siempre lo ha hecho, siempre en la misma dirección, rumbo a la muerte.)

JASÓN. Tengo que decirte todo eso.
-Algún día- (Ruptura)

(Oscuro)

JASÓN. Te dije que regresaría.
-Algún día- (Ruptura)

(Oscuro)

JASÓN. El mar.
Ven.

(Oscuro)

JASÓN. Sigues
buscando en el vacío.

(Oscuro. Medea y Jasón. Acto de amor)

JASÓN. Hola.

MEDEA. Hola. (Pausa)

JASÓN. Hola.

MEDE. Dime. (Pausa)

JASÓN. ¿ahí? (Pausa)
Ahí donde tú estás. (Pausa)
¿Cómo es? (Pausa)

MEDEA. El tiempo se acabó. (Pausa)

JASÓN. Aquí pequeñas islas. (Pausa)

MEDEA. Ah. (Pausa)

JASÓN. Nunca nadie supo amar. (Pausa)
Amarme. (Pausa)

MEDEA. El reloj.
La arena.
Otra vez.

JASÓN. ¿La última?

MEDEA. Nunca se sabe.

JASÓN. Ah. (Pausa)

MEDEA. Dime. (Pausa)

JASÓN. He venido. (Pausa)

MEDEA. No, sigues aún allí.

JASÓN. Eran pequeñas islas.

MEDEA. he tirado mijo
a las
palomas,
Jasón.
Crecerán espigas.
Mustias.

JASÓN. Crecerán espigas nuevas
y frescas.
Y ya viene
ahí
la
hoz. (Pausa)

MEDEA. Ven, Jasón.

MEDEA. Bésame.

JASÓN. No puedo. (Pausa)

MEDEA. Bésame.

JASÓN. No puedo. (Pausa)

MEDEA. Bésame.

JASÓN. No puedo. (Pausa)

JASÓN. Compréndeme.

MEDEA. No puedo.

JASÓN. Compréndeme.

MEDEA. No puedo.

JASÓN. Compréndeme.

MEDEA. No puedo.

JASÓN. Ódiame. (Susurro)

MEDEA. Ámame. (Voz normal)

JASÓN. Ódiame. (Susurro)

MEDEA. Ámame. (Voz normal)

JASÓN. Ódiame. (Voz normal)

MEDEA. Ámame. (Susurro)

JASÓN. Ódiame. (Voz normal)

MEDEA. Ámame. (Susurro)

MEDEA. ¿Fin? (Interrogativo)

JASÓN. Fin. (Conclusivo)

JASÓN. ¿Fin?

MEDEA. Fin. (La luz empieza a menguar)
¿Fin?

JASÓN. Fin.
¿Fin?

MEDEA. Fin.
¿Fin?

 

(Acto de amor 2. Jasón y Medea)

JASÓN. Llevaré tus ojos
al oráculo.
Llevaré tu cuerpo frío.

MEDEA. Te castraré.
Me guardaré
aquello que se llama
vida.

JASÓN. Conservaré siempre tu boca
cerca de la mía,
ambas
agotando
lentamente
toda respiración.

MEDEA. Cuando me encuentres,
ya no pensarás en esta
mujer. vendrás, igual
como viniste,
regresarás.

JASÓN. Hueles a tierra.

MEDEA. Tú soplas. Siento tu aliento
por todas partes.

JASÓN. Yo te destruiré,
si tú me lo pides.

MEDEA. Sólo hay ruinas.

JASÓN. No
es miedo.

MEDEA. Vayamos ya al fin.

JASÓN. (Tiende los brazos hacia ella) Fin.

MEDEA. ¡No! (Pausa) ¡No! (Pausa) ¡No! (Pausa) ¡No!
(Pausa)
Seamos sinceros
por lo menos ahora. (Pausa)
Yo digo
no,

(Jasón continua con los brazos tendidos, y al poco rato se levanta. Una brisa juega con el vestido de Medea. Ríe, histérica. Oscuridad.)

 

TELÓN