En estos días en los que lo “profesional” (palabra que ha adquirido tal pluralidad de significados que cada vez hace más difícil su comprensión) abandera gran parte de los quehaceres de “nues­tros” creadores, dentro de todas las disci­plinas artísticas, reivindicar la oficiosidad (no oficialidad), quizá signifique para algu­nos sectores desvalorar el hecho creativo, que dicho sea de paso nunca lo ha estado tanto como lo está ahora, y sin embargo, la escritura tiene, para mí, mucho más de oficio que de profesión, de ahí la necesi­dad de organizar talleres como este de la Sala Beckett en el que los aspirantes a aprender el oficio, encontremos un lugar en el que poder hacerlo.

El seminario forma parte de las activida­des propuestas por la Sala Beckett para este año. Se inició en enero y finalizó en junio; tuvo una periodicidad de una sesión a la semana de dos horas de duración y estuvo dirigido por José Sanchis Siniste­rra; su título: «Estrategias Comunicacio­nales Del Discurso Teatral: El Monólogo y El Diálogo». Su razón de ser, aproximar a los participantes a la producción de tex­tos teatrales. Para ello se propusieron una serie de ejercicios y juegos dramáticos, sustentados conceptualmente en la Prag­mática del Discurso y la Teoría de la Co­municación, según una clasificación formal que restringe las posibilidades creativas en la elaboración del texto, obligando al autor a transitar por un camino ya trazado.

Dentro de una primera gran clasifica­ción general, a la que hace referencia el subtítulo del seminario, del texto teatral en monólogos y diálogos, este año la aten­ción se centró en el estudio y elaboración de textos monológales y sólo hacia el final del seminario nos hemos aproximado a la modalidad del diálogo. Siguiendo ese aná­lisis formal propuesto por el director, se establecieron las siguientes modalidades discursivas:

 

I. El locutor se interpela a sí mismo

  1. en primera persona gramatical (yo integrado)
  2. en segunda persona gramatical (yo escindido)

II. El locutor interpela a otro personaje

  1. presente en escena
  2. ausente en escena
  3. presente en escena, pero “ausente” del espacio figurado del locutor

III. El locutor interpela al público

  1. en tanto que público real
  2. en tanto que audiencia ficcionalizada
  3. en tanto que destinatario indeterminado

 

Esta clasificación era “afinada” nueva­mente, hasta llegar a formar una retícu­la, un tamiz al que el texto debía ajustar­se y que obligara al autor a buscar los puntos débiles de la estructura para po­der escapar del encorsetamiento y ten­der hacia una mayor “libertad” creativa. Creemos que en la profundización del estudio de esas grietas de la estructura, está buena parte del trabajo que nos hemos propuesto llevar a cabo el próxi­mo año y que seguramente eso nos con­ducir al planteamiento de nuevas formas teatrales. Si este año ha sido el año de lo que podríamos llamar, la búsqueda del control en los mecanismos de producción del sentido en la escritura, esperamos que el año que viene sea el de la búsqueda de nuevas formas y sentidos de los que poder dotar al texto dramático.