Una pequeña isla con un cocotero, un manantial y dos náufragos harapientos: FRUCTUOSO e INFRUCTUOSO. INFRUCTUOSO sostiene algo parecido a una caña de pescar, FRUCTUOSO duerme.

 

INFRUCTUOSO: Fructu. (Pausa. Un poco más alto). Fructu. (Pausa. Gritando). Fructu!

FRUCTUOSO: (despierta sobresaltado) ¿Qué?

INFRCTUOSO: ¿Te apetece una sardina fresca?

FRUCTUOSO: (soñoliento) ¿La has pescado ya?

INFRCTUOSO: Todavía no.

FRUCTUOSO: Entonces, ¿cómo sabes que será una sardina?

INFRCTUOSO: Lo intuyo. ¿Te apetece?

FRUCTUOSO: Preferiría un cigarrillo.

INFRCTUOSO: Fumar perjudica seriamente la salud.

FRUCTUOSO: Preferiría perjudicar mi salud.

INFRCTUOSO: Aquí viene. (Recogiendo el hilo de pescar). ¿Lo ves? Una sardina.

FRUCTUOSO: Tal vez sea un boquerón.

INFRCTUOSO: Imposible. Fíjate en la aleta ventral. Sardina pilchardus: escamas grandes y caducas, azules en el dorso, plateadas en los flancos y en el vientre…

FRUCTUOSO: (recita aburrido) Aleta dorsal única, mandíbula inferior prominente. Se consume fresca o en conserva. ¿Es eso profesor Infru?

INFRCTUOSO: Eso es.

FRUCTUOSO: Si al menos estuviese en conserva, en aceite, en escabeche… (Añorante). Lo que daría por una lata de sardinas…

INFRCTUOSO: ¿La quieres o no la quieres?

FRUCTUOSO: No la quiero.

INFRCTUOSO: Tú te lo pierdes. (Se la come.) Deliciosa. Fresquísima.

(Pausa larga)

FRUCTUOSO: ¿Qué hora será?

INFRCTUOSO: Será por la mañana.

FRUCTUOSO: ¿Pero qué hora?

INFRCTUOSO: ¿Qué más da?

FRUCTUOSO: A mí me da.

INFRCTUOSO: ¿Por qué? ¿Tienes una cita?

FRUCTUOSO: Si supiese la hora, al menos podría programarme el día. (Pausa) Estaba soñando.

INFRCTUOSO: ¿Qué?

FRUCTUOSO: Cuando me despertaste estaba soñando.

INFRCTUOSO: Ah.

FRUCTUOSO: ¿No vas a preguntarme qué soñaba?

INFRCTUOSO: ¿Qué soñabas?

FRUCTUOSO: Habíamos vuelto a la civilización.

INFRCTUOSO: Bah.

FRUCTUOSO: Paseábamos por una ciudad de avenidas numeradas: quinta avenida, sexta avenida, séptima avenida.

INFRCTUOSO: ¿Los dos?

FRUCTUOSO: Sí, tú y yo.

INFRCTUOSO: No sé por qué te empeñas en meterme en tus sueños.

FRUCTUOSO: No me empeño. Te metes tú sin que nadie te invite. (Pausa) Fumábamos dos enormes puros.

INFRCTUOSO: Además.

FRUCTUOSO: Sí, además. Buscábamos una calle que no conocíamos y no la encontrábamos.

INFRCTUOSO: Qué sueño más tonto.

FRUCTUOSO: A mí me gustaba. Y me has despertado justo cuando apareció la mujer.

INFRCTUOSO: Entonces te he hecho un favor. (Pausa). ¿Qué mujer?

FRUCTUOSO: No lo sé. No la había visto en mi vida.

INFRCTUOSO: ¡Pamplinas! Mira.

FRUCTUOSO: ¿Qué?

INFRCTUOSO: Una Sula bassana.

FRUCTUOSO: ¿Un qué?

INFRCTUOSO: Un alcatraz.

FRUCTUOSO: Me pregunto a quién querrás impresionar. Sabes que no me interesa la zoología lo más mínimo.

INFRCTUOSO: Eres un ser insensible. (Pausa.) Escucha.

FRUCTUOSO: ¿Qué?

INFRCTUOSO: El silencio.

FRUCTUOSO: Yo no oigo nada.

INFRCTUOSO: Exactamente. La quietud, la paz, esta placentera soledad. ¿Qué más se puede desear?

FRUCTUOSO: Yo me aburro, ¿comprendes? Mea-bu-rro. No soporto el silencio, la quietud, la paz, la soledad. No lo soporto.

INFRCTUOSO: Deberías relajarte.

FRUCTUOSO: Yo sólo me relajo cuando duermo. (Pausa.) Allí detrás debe haber algo.

INFRCTUOSO: ¿Dónde?

FRUCTUOSO: Detrás del horizonte.

INFRCTUOSO: Sí, agua.

FRUCTUOSO: No, el agua tiene que acabarse en algún lugar. En un continente. Allí detrás debe estar la civilización, las ciudades, las mujeres, los cigarrillos, las latas de sardina, los relojes, las avenidas numeradas…

INFRCTUOSO: ¿Y qué? Aquí estamos muy bien.

FRUCTUOSO: Podríamos cortar el cocotero.

INFRCTUOSO: ¿Para qué?

FRUCTUOSO: Para fabricar una balsa.

INFRCTUOSO: ¿Y destruir el equilibrio ecológico? No lo permitiré.

FRUCTUOSO: Si no destruimos el equilibrio ecológico, el equilibrio ecológico nos destruirá a nosotros. Tenemos que irnos.

INFRCTUOSO: Vete tú, yo me quedo.

FRUCTUOSO: De acuerdo, pero tendré que cortar el cocotero.

INFRCTUOSO: El cocotero pertenece a la isla. Si quieres irte, vete nadando.

FRUCTUOSO: Sabes que me ahogaría. Además no es justo, la isla es de los dos y lo que hay en ella también. La colonizamos a la vez, ¿no es verdad?

INFRCTUOSO: ¡Fructu!

(Aparece una botella flotando cerca de la isla y desplazándose lateralmente)

FRUCTUOSO: ¿Qué?

INFRCTUOSO: ¡Una botella!

FRUCTUOSO: ¿Dónde?

INFRCTUOSO: Allí.

(Los dos se lanzan a cogerla. Finalmente FRUCTUOSO consigue alcanzarla).

FRUCTUOSO: ¡Mía! Buf, casi se me escapa. ¡Mira, lleva un mensaje!

INFRCTUOSO: A lo mejor es para nosotros. Sácalo.

FRUCTUOSO: ¿Qué crees que estoy haciendo? (Intenta sacar el mensaje) Se resiste.

INFRUCTUOSO: Déjame a mí.

FRUCTUOSO: No, espera, creo que ya sale. (Saca un papel) Sí, es un mensaje.

INFRUCTUOSO: ¿Y a qué esperas para leerlo?

FRUCTUOSO: Estoy un poco excitado. Hace tanto tiempo que no leo nada… Pensemos primero de quién podrá ser.

INFRUCTUOSO: Para qué pensarlo. Léelo y lo sabremos.

FRUCTUOSO: Espera, espera. (Pausa). Oye, Infru, ¿no será una broma tuya?

INFRUCTUOSO: ¿Y de dónde iba a sacar yo una botella?

FRUCTUOSO: Es cierto, ¿de dónde ibas a sacar tú una botella? (Pausa.) Entonces no hay duda, ¡viene de la civilización!

INFRUCTUOSO: ¿Cómo lo sabes?

FRUCTUOSO: Bueno, las botellas no crecen en los cocoteros.

INFRUCTUOSO: No. (Pausa. Se lanza a quitarle el mensaje.)

FRUCTUOSO: ¿Pero qué haces?

INFRUCTUOSO: No debemos leerlo, no es para nosotros. Nadie sabe que estamos aquí, así que nadie puede habernos enviado un mensaje. Mi ética no me permite leer algo que no va dirigido a mí.

FRUCTUOSO: A veces se envían mensajes que no van dirigidos a nadie en particular. Dámelo, tenemos que leerlo. Tal vez sea un mensaje de socorro.

INFRUCTUOSO: Nosotros no estamos en situación de socorrer a nadie. Si lo leyéramos sólo nos sentiríamos peor por nuestra impotencia.

FRUCTUOSO: Es mío, yo cogí la botella.

INFRUCTUOSO: Y yo la vi antes, así que es de los dos.

FRUCTUOSO: ¿Te das cuenta? Ser dos es un gran inconveniente. Si al menos fuéramos tres, podríamos votar. Así la democracia es imposible. Anarquía o dictadura, ¿qué otra cosa puede haber?

INFRUCTUOSO: Consenso.

FRUCTUOSO: Bueno, basta de hablar. Léelo ya.

INFRUCTUOSO: No.

FRUCTUOSO: Sí.

INFRUCTUOSO: He dicho que no.

FRUCTUOSO: Y yo he dicho que sí.

INFRUCTUOSO: No.

(Pausa)

FRUCTUOSO: Así no vamos a llegar a ninguna parte.

INFRUCTUOSO: ¿Y quién quiere ir a ninguna parte?

FRUCTUOSO: Yo.

INFRUCTUOSO: Y yo no.

(Pausa.)

FRUCTUOSO: Está bien, echémoslo a suertes.

(Pausa.)

INFRUCTUOSO: Me parece justo. Pero ¿cómo?

FRUCTUOSO: Déjame pensar. (Pausa.) Ya está.

INFRUCTUOSO: ¿Qué?

FRUCTUOSO: Con la caña de pescar.

INFRUCTUOSO: ¿Con la caña?

FRUCTUOSO: Si pescamos una sardina, decides tú; si pescamos un boquerón, decido yo. ¿Qué te parece?

INFRUCTUOSO: (Reflexiona) Sí, es justo. De acuerdo.

FRUCTUOSO: Muy bien, pues lanza la caña.

INFRUCTUOSO: ¿Que la lance?

FRUCTUOSO: Quiero decir, cómo se diga, que lances el hilo o lo que sea para pescar algo.

INFRUCTUOSO: De acuerdo. (Lo hace y espera un rato). Creo que ya ha picado. (Tira del hilo). Lo sabía, un boquerón.

FRUCTUOSO: ¡Estupendo! Entonces está claro, decido yo. Vamos a leer el mensaje. (Se lo quita a INFRUCTUOSO. Se aclara la garganta.) “En busca de mundos salvajes y desconocidos, abandoné la monotonía y el aburrimiento de la civilización. Mi barco naufragó, navego a la deriva en un bote salvavidas y espero algún día llegar a ese lugar donde os días son siempre diferentes, los peligros aún son posibles y el mañana es incierto, donde aún reina el orden de la naturaleza y la fertilidad de la tierra y el mar.

Tú, que vives ahí, espérame.” Firmado: “María”

(Pausa). María. Oh, María es ella.

INFRUCTUOSO: ¿La conoces?

FRUCTUOSO: Sí, la conozco desde ahora y ya la amo. María, María, te esperaré, aquí, donde reina el orden de la naturaleza, donde los peligros aún son posibles, donde todos los días son diferentes…

INFRUCTUOSO: Fructu, ¿estás borracho? Aquí los días no son diferentes.

FRUCTUOSO: Sí, lo serán cuando venga ella.

INFRUCTUOSO: ¿Quieres decir que seremos tres?

FRUCTUOSO: Exacto.

INFRUCTUOSO: ¿Tú, yo y una?

FRUCTUOSO: Tú, yo y ella.

INFRUCTUOSO: Definitivamente se destruirá el equilibrio ecológico.

FRUCTUOSO: El equilibrio ecológico nos destruirá a nosotros.

(Pausa)

INFRUCTUOSO: Pensándolo bien, quizá tengas razón.

FRUCTUOSO: ¿En qué?

INFRUCTUOSO: Allí detrás debe haber algo.

(Comienza a bajar el telón.)

FRUCTUOSO: ¿Dónde?

INFRUCTUOSO: Detrás del horizonte.

FRUCTUOSO: Sí, agua,

INFRUCTUOSO: No, el agua tiene que acabarse en algún lugar. En un continente. Allí detrás debe estar la civilización, las ciudades…