A la muerte de Samuel Beckett, las necrológicas se multiplicaron en los medios de comunicación de todo el mundo. Imagino debería ser objeto de una tesis doctoral, el ver cómo han tratado los periodistas al hombre, al poeta y al dramaturgo. Aunque hablar de la percepción de Beckett, no sea de momento nuestra intención. Sólo queremos recoger y a modo de ficha técnica qué hicieron los dos grandes canales de televisión cultural inglesa: la BBC2 y el Canal 4. Quizás porque ellos dos han sido los que más han acercado Beckett al gran público. BBC2 tiene una audiencia media de 7,5 millones de televidentes y el Canal 4 de 5,8 millones.

En la BBC2 el título genérico de la programación se llamó “Wake for Sam”. La traducción es ambigua: si se considera como nombre es “vigilia” y si se considera verbo es “despertar”. Constó de cinco capítulos y con la voz narradora de Billie Whitelaw. Destacamos lo siguiente: All that Fall en la versión de 1956; extractos de la novela Molloy, con un Jack McGowern llevando un largo vestido oscuro, un pañuelo amarronado y unos dientes ennegrecidos, moviéndose erráticamente en un paisaje lunar. Después vino la mítica versión de 1975 de Waiting for Godot con Max Wall como Vladimir y Leo McKern como Estragón, dirigidos por Ronald Callanan. En otro programa vimos una versión de Eh Joe con un McGowern lúcido e implacable con el texto, pasando después a Krapp’s Last Tape en la versión de Patrick McGee, ambas dirigidas por Donald McWhinnie.

La programación siguió con Billie Whitelaw, dirigida por Samuel Beckett en Happy days, el 13 de octubre de 1979 en los estudios de la BBC, memorable por la calidad de luz y encuadres de esta versión, para televisión. Más tarde, en el programa, Billie contó cómo era trabajar con Sam como director; las manos de Billie Whitelaw en estos momentos se hicieron más expresivas que su rostro y su voz.

Finalmente Harold Pinter recordó cómo había conocido a Beckett, en 1961 cuando estrenó The Caretaker en Paris. Recordó su primera entrevista y terminó por reconocerle como mentor “por su belleza”. Pinter como actor fue el momento álgido de toda la programación: recitó durante 35 minutos la parte final de The Unnamable, con un jersey negro de cuello alto, sentado y en una habitación vacía, con su voz grave y su cuerpo ancho, tocó el cielo de los cielos. El Canal 4 tenía una tarea de difícil superación, ya que la BBC contó con la amistad de Beckett, de Pinter, de Martin Esslin y todos los actores y directores de la cosmogonía beckettiana, pero, como tiene acostumbrado a su público, no decepcionó. Los programas tuvieron como título genérico “Homage to Beckett”. Empezaron con “Silence to Silence”, (Silencio al Silencio o Del Silencio al Silencio), habiendo sido éste un programa confeccionado por la televisión irlandesa, con la asesoría de Richard Ellman y bajo la dirección de Sean O Mórdha, que traza la vida y la obra de Beckett a través de los escenarios naturales de Irlanda y de París, incluyendo extractos de sus trabajos. Es un programa de larga duración y de una gran belleza práctica.

La sorpresa de esta serie fue el hallazgo por parte de los equipos de investigación de Canal 4 de una cinta que se creía perdida; de hecho no se había encontrado en los últimos 17 años. Fue la última grabación que hizo para la televisión Jack McGower; la dirigió Alan Schneider y, por inverosímil que parezca, se trataba de Krapp’s Las Tape. La serie siguió con nuevas versiones de He Joe con Klaus Herm en el papel principal, Footfalls y Rockaby con Billie Whitelaw, todas ellas dirigidas por Wlater D. Asmus. La manera en que los dos canales despidieron al hombre, al poeta y al dramaturgo tiene una fácil traducción: Long Life Beckett!