EXPLICACIONES 1. Al diablo con las  explicaciones. Los tics que se explican son los únicos indecentes. La locura, a Dios gracias, es indivisible. (1928)

REDUCTIO AD OBSCENUS. Si insistís en solidificar la Idea…, en concretar la Cosa de Kant, no haréis sino degradar en vaudeville de Labiche este arte que, semejante a una resolución de Mozart, es perfectamente inteligible y perfectamente inexplicable. (1928)

EXPLICACIONES 2. ¿Tenemos que torcerle el pescurzo a cierto sistema para materlo dentro de un palomar contemporáneo, o modificar las dimensiones del palomar para satisfacción de los traficantes de analogías? La crítica literaria es una teneduría de libros. (1929)

ARS POETICA. El arte siempre ha sido esto -pura interrogación, preguntas retoricas sin retorica-, independientemente del papel que la “realidad social” le haya obligado a jugar. (1938)

ARTE Y FLASIFICACIÓN. No hay sino el artista que puede terminar por ver (y, si se quiere, por hacer ver a aquellos para quienes él existe) la monótona centralidad de lo que cada uno quiere, piensa, hace y sufre, de lo que cada uno es… Al igual que de otras entidades sustanciales, de este núcleo en torno al cual el artista puede tomar conciencia de estar girando como -salvo error- la mónada en torno a sí misma, no se puede hablar sin falsificar la idea. Pero esto es lo que cada un hará a su modo. (1938)

LOS ETIMEMAS DEL ARTE. Nada se parece más al proceso creador que las convulsiones de gusanos rabiosos propulsados en espasmos de juicio hacia una putrefacta elección. Pues en los etimemas del arte lo que falta no son las premisas sino las conclusiones. (1938)

LOS SERES FELICES. El glotón náufrago, el borracho en el desierto, el lujurioso en presidio, son los únicos seres felices. El hambre, la sed, la lujuria, todos los días con renovado vigor sentidas, sentidas todos los días en vano, tras los banquetes de antaño, las bebidas de antaño, las prostitutas de antaño, son lo que más nos acerca a la felicidad, son el nuevo pórtico y el último jardín. (1945)

VOLVER A EMPEZAR. Si ahora pudiese volver a empezar, sabiendo lo que sé, el resultado sería exactamente igual. Y si pudiese volver a empezar por tercera vez, sabiendo lo que entonces sabría, el resultado sería exactamente igual. Y si pudiese volver a empezar por tercera vez, sabiendo lo que entonces sabría, el resultado sería exactamente igual. Y si pudiese volver a empezar cien veces, sabiendo cada vez un poco más que la anterior, el resultado sería siempre el mismo, y la centésima vida igual que la primera, y las cien vidas iguales entre sí, todas. (1945)

LAS MEJORES RISAS. De todas las risas que en sentido restringido no son risas sino maneras de aullar, tan sólo tres merecen nuestra atención, y estas tes son: la risa amarga, la vacía y la carente de alegría. Estas risas corresponden a sucesivas… sucesivas… no sé… ¿cómo expresarlo?… a sucesivas excoriaciones del entendimiento, y el paso de una a otra representa un paso de menos a más, de bajo a alto, de exterior a interior, de lo bruto a lo refinado, de la materia a la forma. La risa carente de la alegría fue antes vacía, la risa que otrora fue vacía antes fue amarga. ¿Y la risa que fue amarga? Agua de borrajas (…) La amrga, la vacía y… la carente de alegría. La risa amarga se ríe de lo que no es bueno, es una risa de naturaleza ética. La risa vacía se ríe de lo que no es verdad, y es una risa de nauraleza intelectual. ¡Lo que no es bueno! ¡Lo que no es verdad!… Pero la risa sin alegría es la risa no-ética, la risa de las tripas. Así. Es la risa de la risa, el risus purus, la risa que se ríe de la risa, la maravilla, el saludo que se da al más alto chiste, en una palabra, la risa que ríe… de cuanto es desdichado. (1945)

ESCOLLOS DE LA REPRESENTACIÓN. El objeto de representación se resiste siempre a la representación, bien a causa de sus accidentes, bien a causa de su sustancia, y en primer lugar a causa de sus accidentes, porque el conocimiento del accidente es anterior al de la sustancia. (1948)

REPRESENTACIÓN Y FUGA. ¿Qué queda por representar si l esencia del objeto consiste en substraerse a la representación? Quedan por representar las condiciones de esta escapatoria. (1948)

El desasosiego de alguien al que le falta un adversario. (1949)

LACK AND LESSNESS. Hay más que diferencia de grado entre estar falto, falto del mundo, falto de sí mismo, y estar sin esas apreciadas comodidades. Lo primero es un predicamento, lo otro no. (1949)

La historia de la pintura -de nuevo volvemos a ella- es la historia de sus intentos por escapar al sentimiento de fracaso, por medio de relaciones más auténticas, más ámplias, y menos exclusivas entre el que representa y lo representado, en una especie de tropismo hacia una luz y sobre cuya naturaleza las opciones más esclarecedoras siguen difiriendo, y con una especie de terror pitagórico, como si la irracionalidad de Pi fuese un ultraje a la divinidad y no la mención de su criatura. (1949)

YO Y NO YO. Gautama, antes de que le llegaran a faltar [las palabras], decía que nos engañamos al sostener que el yo existe, pero que al afirmar que no existe también nos engañamos. (1952)

LAS TENTACIONES DEL ARTISTA. [Henri Hayden] es un artista que ha sabido, durante toda su vida y como pocos, resistir las dos grandes tentaciones, lo real y la mentira. (1960)

PRETÉRITOS PASADOS. Todo lo que no era, luego es. (1960)

PRINCIPIO DE IDENTIDAD. Los exploradores llevan la piel en su equipaje. (1960)

El jadear recuerda ciertas risas que no lo son. (1960)

ERROR Y ERRAR. “La vida -escribe Pierre Schneider en su hermoso ensayo sobre Corbière-  es una falta de ortografía en el texto de la muerte”. Y felizmente en ello consiste su seriedad. (1961)

EL BUEN OIDOR. Cuando se escucha, no es literatura lo que se escucha. (1968)

ADIÓS A GROTOWSKY. Los grotowskis y sus métodos no son para mí. La mejor obra posible sería aquella que se pudiera representar sin actores, donde no hubiese sino el texto. Yo estoy intentando encontrar el medio de escribir una. (1973)

OCASOS. La caída de una hoja y la caída de Satán son lo mismo… Maravilloso, ¿no? Lo mismo… ¿Pero, cómo poder decirlo? (1977)

SIN LUGAR. Es necesario mantenerse ahí donde no hay pronombre, ni solución, ni reacción, ni toma de postura posibles… Es esto lo que torna el trabajo tan diabólicamente difícil. (1977)