Quien haya visto la puesta en escena de Beckett de Espe­rando a Godot con el Teatro Schiller, habrá reparado con qué extrema precisión él planificó cada uno de los detalles de los movimientos y de los gestos. Si bien, veinte años antes, Beckett le dijo a Alan Schneider que de buena gana dejaría que los...